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15.5.13

El otro día  me acordé de la ultima vez que salimos con mi hermana, yo había ido a tomarme el 151 y rogar no perderme en pleno Niceto Vega, nos encontramos en la galería de Liniers, el dibujante, vimos los únicos cuadros que había. Pensé que iban a ser más, pero igual me gustó. Después de ahí, nos fuimos caminando hasta su casa, en el camino le conté de la última vez que me había "rateado" y se rió. Hablamos de la vida de las dos, hasta que llegamos a su casa, comimos algo así no mas, y seguimos hablando. En una de esas me contó una pequeña historia con su psicólogo  que no viene al caso, en fin me hizo pensar de cuanto la extrañaría si se va a vivir a Australia, no quiero que se vaya, por mas que sea su sueño, no quiero, me haría falta una hermana a quien iría a abrazar cuando quisiera escapar de mis problemas o alguna situación triste, o simplemente abrazarla. Por mas comunicadas que estemos, no sería para nada igual. Ya se me fue un año, no quiero ni pensar como sería siempre, o por lo menos hasta que se le ocurra volver, o quizás no, no sé.
Cuestión que la extrañaría mucho, por mas que no hablemos todos los días o no la vea "tan" seguido, cada vez que estamos juntas me río, o compartimos alguna risa en común, alguna historia, o justo conoce al chabon que escribe el blog que yo leo, que fue a un par de conciertos y hasta que se hablaban. Sí, la extrañaría, y no, ni allá quiero que se vaya. No me imagino sin mi hermana "toda la vida", por el simple hecho de que es mi hermana.