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15.4.13


Todo cambia. bah, muchas cosas, y no sé ni como seguir. 
Qué pensas hacer? 
No sé. Odio tener que evitarlo para que se me caguen las cosas con F. digamosle F lo peor es que muero de ganas de ir corriendo y estar con P. (otro también)  pero no puedo, me tengo que quedar en el molde y empezar a pensar y entender que ya está, estás echa, y re-echa y ahí te quedas.
Y si.
Pero en fin, cambiaron muchas cosas.
Como cuales?
No sé, me siento otra por momentos, y por otros me siento la misma gila de hace un mes, o se me da por poner frases en las paredes o colgar fotos o acariciar a Simón
Simón?
Mi gato
Ah, si
Pero ya mucha pendejada, necesito cambiar de aire a veces. me encanta salir a caminar por mi barrio, por Nuñez, está lleno de arboles con hojas y flores, lindas casas, no pasan tantos autos, paz entre muchas cosas. Pero necesito saber que hacer después del día a día con F, no sé si la estoy por cagar, o por arreglar cada día mas, que se yo, no sé. Me voy a ir a hacer un café y después dormir.
Que mas podes hacer a esta altura del partido?
Nada, mirar la pelota.

11.4.13

"Elegí un bar. Ni muy cerca tuyo, ni muy lejos de ella, ni muy iluminado, ni muy turbio, no demasiado caro, pero tampoco barato. Elegí a una chica. Sí, en ese orden. Los reparos acá no vienen al paso. Invitala al bar casualmente. Elegí que ponerte. Ni muy arreglado, ni croto, ni cheto, ni demasiado limpio. Esperala en una esquina, fumando y escuchando música. Salvo que tengas auto, pero ese es otro precio. Saludala, sacate los auriculares, hacé un chiste, caminen al bar, sostenele la puerta. No, no le saques la campera. No, menos le tengas la silla. Pedí vos. Preguntá, pero pedí vos. Hacé otro chiste. Respirá hondo. Preguntá. Dejala que hable. Mirala a los ojos. Pero no mucho. Prestá atención, no estés esperando tu turno para hablar. Empezá a hablar vos. Pedí otro. No digas demasiado. Si no es gracioso, no es necesario. Dejá que te interrumpa. Mirala a los ojos un poco más. Andate por las ramas. Volvé. Volvete a ir. Respirá hondo. No vayas al baño hasta que ella vaya primero. Preguntá si comió, si quiere algo para comer. No pidas nada para comer. Andá vos al baño. Chequeo general: pelo, lagañas, dientes, bragueta. No sonrías. Volvé. Hacé otro chiste. Que siga hablando ella. Si empieza con traumas de la infancia, dejala. Si menciona al ex, hacete el boludo. Si te pregunta por la tuya, hacete un poco más el boludo. La capacidad de elusión es infinita. Mirala fijo. No digas demasiado. Tratá de que no se note. Dale un beso. Pedí otro. Sigan charlando como si nada hubiera pasado. Con la suficiente cantidad de alcohol en sangre ya no importa quién está hablando, o sobre qué. Dale otro beso. Tratá de que en los labios no le quede la marca de que estás deprimido, que tenés miedo de morir solo, de que nunca lo superaste, de que estás marcado. Que no se interponga un pelo o un chicle entre los dientes. Tapá la tristeza con otro chiste. Dale otro beso. Pedí la cuenta. No hace falta que diga que pagás vos. Siempre pagás vos, sea con efectivo, sangre o tarjeta. Escapen. Si es necesario, a otro bar, a repetir la escena. O a la plaza más cercana a prender uno y mirar el cielo despejado. Miren juntos lo solos que están en el universo. Prendé otro. Hacé otro chiste. Que no se note. Caminen un poco más. Suban a un taxi. Suban a un ascensor. Suban a un acolchado. Bajale a abrir. Elegí una película para quedarte dormido a la media hora. Dormite. Tratá de no pensar en levantarte. Tratá de que no se note."

7.4.13

Porque me sabias escuchar, y me sabias entender. Creo que fue por eso que siempre te supe confesar las cosas. Creo que fue por eso, que terminé queriéndote tanto.